Queridos todos,
Ayer llegué a la tierra de los troles y los vikingos. El día estuvo azul, muy hermoso, y me enteré que fue también el día más largo del año (en cuanto a duración de tiempo de sol): solsticio de verano.
El viaje fue laaaaargo. Todo comenzó en Maiquetía con el vuelo saliendo con una hora de retraso ya que, a la hora de salir, diez pasajeros habían decidido no estar presentes....Qué fastidio!!! Así que nos tuvieron en el avión metidos hasta que llegaron.
Como compañeros de viaje tuve a nuestra querida amiga Deanna Colantoni y a la selección nacional de volleyball de Serbia - quienes venían de jugar contra Venezuela.
Lo del viaje con Dea fue muy divertido. Ella me vio en el aeropuerto y luego de ponernos al día en cuentos (y de tiempo que no hablábamos) nos actualizamos en cuanto al viaje: ella iba para Italia a visitar a Marco, Kathy y Sebastián.
En el avión, quedamos, al principio, en la misma fila pero con cuatro puestos de por medio - y teníamos a cuatro grandotes serbios entre las dos. Luego, uno de los serbios se cambió de puesto porque no le cabían las piernas donde estaba sentado y lo pasaron para un asiento de puerta de emergencia, mi vecina de fila (yo estaba en el asiento del pasillo, la vecina en la ventana y no teníamos a nadie en el medio - yupiii) se cambió para el puesto del serbio y Dea se pasó para mi puesto y yo para el de mi vecina (es decir, el de la ventana). Así que viajamos la una al lado de la otra y vimos películas y hablábamos otro poco y no dormimos nada durante el vuelo.
En este viaje nos tocó pantallita de tele individual y aproveché para ponerme al día en películas: Horton en el país de los Quién (se las recomiendo, es un cuento muy lindo), Bienvenu y Paris (dos películas francesas que quería ver desde hacía rato).
Las comidas estuvieron exquisitas: de cena nos sirvieron entrada de salmón y vegetales frecos, luego goulash con papitas a las finas hierbas y de postre había una especie de flan. Una botellita de vino tinto para acompañar y café y queso Camembert y fruta para terminar...De desayuno nos sirvieron frutas, yohgurt, croissant, queso, mermelada, jugo y café. Y todo eso en clase económica.
Con todo y retraso en la salida, el vuelo sólo llegó con 15 minutos de retraso a París. En París, Dea y yo hicimos ejercicio al tener que caminar en tiempo record el aeropuerto completo para llegar a nuestro terminal y que ella tomara su vuelo a Bologna que salía casi de inmediato.
Yo esperé mi vuelo a Oslo y listo.
En la estación del tren me recibieron mis hermanas y sobrinos y luego llegamos a casa.
Hasta ahora que me voy a desayunar....
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario